En esta página contamos cómo se teje con Infinity ILH y qué se puede esperar de un kit. Para que la lectura sea útil, conviene aclarar algunas cosas que suelen dar lugar a malentendidos: qué incluye cada conjunto, cómo se comporta el algodón con el tiempo y en qué casos una pieza necesita un ajuste propio.
El cordón no es un hilo cualquiera
Trabajamos con cordón de algodón crudo, sin teñir, en grosores que van de 3 a 5 mm según el tipo de pieza. Eso significa que el color puede variar ligeramente entre ovillos y que el trenzado gana un tono más cálido con los meses, sobre todo si la pieza recibe luz natural. No es un defecto: es cómo se comporta la fibra vegetal. Si buscas un tono idéntico entre dos paneles tejidos en momentos distintos, conviene pedir el cordón en una sola partida.
Las medidas son orientativas, no exactas
Un macetero colgante tejido a mano puede variar uno o dos centímetros respecto a la referencia, porque el nudo se ajusta con la tensión de cada mano. Lo mismo ocurre con los flecos de un tapiz: el largo final depende de cómo se remata la base. Indicamos medidas de referencia para que puedas colgar la pieza sin sorpresas, pero no las tratamos como cifras cerradas. Si necesitas una altura concreta para una pared determinada, escríbenos antes y lo vemos juntos.
Tampoco prometemos que una maceta pesada quede igual de firme en cualquier soporte: el barro cocido, la cerámica esmaltada y el plástico fino no reparten el peso del mismo modo. Cuando tengas dudas sobre la planta que quieres colgar, cuéntanoslo y te decimos con franqueza si el trenzado aguanta o si conviene otra solución.